La Copa Sudamericana dejó una ventaja importante y dos eliminatorias sin dueño, mientras el mercado europeo sumó un movimiento histórico. Lanús fue el único que consiguió abrir distancia; Remina Chiba, en cambio, llega a Turín para construir una historia que apenas comienza.

Lanús aguantó con diez y las otras dos series quedaron al rojo vivo

Lanús salió de la primera noche de cruces con el resultado más pesado. Franco Watson abrió el marcador ante Cienciano a los 35 minutos y el partido se complicó cuando Lucas Besozzi fue expulsado a los 62. El campeón tuvo que defender su ventaja en inferioridad durante casi media hora, pero todavía encontró el 2-0 en el tiempo agregado por medio de Ramiro Carrera. Viajará a Cusco con margen y con una señal competitiva clara, aunque la altura y la necesidad del conjunto peruano impedirán cualquier intento de administrar el partido desde demasiado pronto.

En Medellín no hubo tiempo para respirar. Independiente Medellín tomó dos veces la delantera con John Montaño y Vasco da Gama respondió en ambas. Un autogol de Joaquín Varela igualó el encuentro apenas comenzaba el segundo tiempo; Claudio Spinelli firmó después el 2-2 que manda la eliminatoria a Río sin propietario. Sporting Cristal y RB Bragantino también dejaron su discusión pendiente: empataron 0-0 en Lima después de que Cleiton negara una de las oportunidades más claras a Hernán Barcos.

Las revanchas tendrán tres guiones diferentes. Lanús dispone de una ventaja que debe proteger sin renunciar al partido, Vasco recibirá una serie reducida a noventa minutos y Bragantino tendrá la localía frente a un Cristal que ya demostró que puede incomodarlo. Botafogo, Olimpia y Atlético Mineiro esperan a los ganadores; antes de pensar en ellos, seis equipos tendrán que sobrevivir a una semana cargada de ajustes, presión y eliminación directa.

Ilustración original de una futbolista japonesa entrando a un estadio

Remina Chiba será la primera japonesa de Juventus Women

Juventus Women agregó movilidad y una página nueva a su historia con la llegada de Remina Chiba. La atacante japonesa firmó hasta el 30 de junio de 2028 y se convirtió en la primera futbolista de su país incorporada por el equipo de Turín. El dato tiene fuerza por sí mismo, pero el movimiento no puede quedarse únicamente en lo simbólico: Juventus necesita alternativas ofensivas y Chiba llega en una etapa de su carrera en la que debe convertir experiencia en influencia dentro del campo.

Nacida en Fukushima en 1999, la delantera procede del Eintracht Frankfurt, donde acumuló 62 apariciones y 12 goles en todas las competiciones. Su recorrido en Alemania le dio contacto con el ritmo europeo y terminó de formar un perfil que puede aparecer en distintas zonas del ataque. También es internacional con Japón desde 2022, una trayectoria que eleva la competencia interna y evita que su adaptación comience desde cero.

La incorporación llega un día después del anuncio de Alba Redondo, por lo que la intención deportiva resulta evidente: Juventus está renovando su frente de ataque con futbolistas de características complementarias. Chiba puede atacar espacios, moverse hacia los costados y alterar la estructura de un partido cerrado. El lugar histórico ya está asegurado; el siguiente paso será ganarse minutos y hacer que esa primera vez también se recuerde por goles, asistencias y títulos.

Fuentes oficiales consultadas